Duermes tus ocho horas, te tomas tu café, te sientes con energía para empezar el día, pero al mirarte al espejo notas algo que no cuadra. Tu mirada se ve cansada, triste o apagada. Es un comentario que escucho frecuentemente en el consultorio: “Doctor, me preguntan si estoy enfermo o si no dormí, pero yo me siento perfectamente bien”.
La zona alrededor de los ojos suele ser una de las primeras en mostrar algunos cambios asociados al paso del tiempo, y cuando esto ocurre, es natural buscar información sobre la cirugía de párpados. Soy David Lurduy, cirujano plástico, y entiendo que al investigar te encuentres con términos médicos que pueden resultar confusos. Hoy vamos a platicar sobre cómo analizar tu propia mirada para entender si lo que te molesta requiere una cirugía en el párpado de arriba, en el de abajo, o si tiene sentido abordar ambos al mismo tiempo.
El párpado superior: Cuando el problema es el peso y la piel
Si al intentar maquillarte notas que el pliegue natural de tu ojo ha desaparecido, o si al final del día sientes una pesadez física que te obliga a levantar las cejas para poder ver bien, el problema suele estar localizado en la parte superior.
Con los años, la piel del párpado de arriba pierde elasticidad y comienza a ceder, creando un pliegue extra que termina descansando sobre tus pestañas. En la valoración clínica, mi objetivo al revisar esta área es determinar cuánta de esa piel realmente sobra.
La cirugía para corregir esto (blefaroplastia superior) consiste en retirar ese excedente de piel que está bloqueando la limpieza de tu mirada. En ocasiones, también retiramos una pequeñísima cantidad de grasa que suele acumularse cerca de la nariz. La incisión se diseña cuidadosamente para que quede oculta justo en el pliegue natural de tu ojo, buscando que, al abrirlo, la marca sea imperceptible y con el tiempo cicatrice de forma muy discreta. El objetivo es retirar únicamente el tejido que realmente sobra y conservar la forma natural de tu ojo.
El párpado inferior: Bolsas, sombras y aspecto de cansancio
Por otro lado, si tu preocupación principal es que tienes un abultamiento debajo del ojo que no desaparece ni con hielo, cremas o descanso, estamos hablando de un problema de estructura interna.
Debajo del ojo tenemos pequeños cojinetes de grasa que sirven para amortiguar el globo ocular. Con el tiempo, los tejidos que contienen esa grasa se van debilitando y permiten que estas bolsas se proyecten hacia adelante. Además, al abultarse, generan una sombra oscura justo por debajo, acentuando el aspecto de ojera y cansancio.
El abordaje aquí (blefaroplastia inferior) es completamente distinto. En la mayoría de los casos, el problema no es que sobre piel, sino que la grasa está fuera de lugar. Dependiendo de tu anatomía, podemos retirar el exceso de grasa o, en muchos casos, reposicionarla para rellenar los surcos hundidos de las mejillas, logrando una transición mucho más suave.
Si tu piel en esta zona todavía tiene buena elasticidad, suelo realizar esta cirugía por la parte interna del párpado (vía transconjuntival), lo que significa que no habrá ninguna cicatriz externa visible. Si además de las bolsas hay piel muy laxa y arrugada, hacemos una incisión finísima justo por debajo de la línea de las pestañas para poder ajustar la piel, cuidando siempre de no generar tensión hacia abajo.
¿Cuándo tiene sentido una blefaroplastia superior e inferior al mismo tiempo?
Es una duda muy habitual. Anatómicamente, el envejecimiento facial no suele aislar una sola zona. Frecuentemente, el exceso de piel arriba viene acompañado de bolsas prominentes abajo.
Cuando ambos párpados presentan cambios que pueden beneficiarse de cirugía y el estado de salud del paciente lo permite, podemos considerar realizar una blefaroplastia superior e inferior en el mismo tiempo quirúrgico. Hacerlo de esta manera nos permite armonizar toda la región periocular a la vez, logrando un aspecto descansado integral y pasando por un solo proceso de recuperación.
Lo que esta cirugía no puede hacer
En la consulta me gusta ser muy transparente sobre los límites de este procedimiento para que tus expectativas sean reales.
La blefaroplastia se enfoca exclusivamente en la piel sobrante y las bolsas de grasa de los párpados. No tiene la capacidad de borrar las “patas de gallo” (arrugas laterales al sonreír), ya que estas se tratan mejor con relajantes musculares como el bótox. Tampoco levantará una ceja que ha descendido; si el problema real es que toda tu frente y cejas han caído empujando el párpado, el tratamiento indicado sería un levantamiento de cejas, no solo cortar la piel del ojo. Finalmente, si tus ojeras son causadas por una pigmentación oscura de la piel y no por una sombra de volumen, la cirugía no cambiará el color de esa zona.
Tu seguridad y la realidad de la recuperación
Aunque se trata de una cirugía focalizada en un área pequeña, sigue siendo un procedimiento médico detallado que requiere respeto. Operamos en quirófanos equipados. La técnica anestésica dependerá de la extensión del procedimiento y de las características de cada paciente. Puede realizarse con anestesia local y sedación, siempre bajo la supervisión del equipo de anestesiología cuando corresponda.
Los primeros días después de la cirugía, es completamente normal que presentes inflamación y la clásica coloración morada alrededor de los ojos. Te pediré que mantengas la cabeza elevada al dormir y que apliques frío local para ayudar a los tejidos.
Dependiendo de cómo responda tu cuerpo, la inflamación más evidente suele ceder entre el séptimo y el décimo día, momento en el que retiramos los puntos (si es que los hay en la parte externa) y habitualmente puedes retomar tus actividades sociales o de oficina usando lentes de sol. Sin embargo, la maduración interna de los tejidos toma más tiempo, por lo que te pediré suspender el ejercicio físico intenso por unas semanas para evitar que la presión arterial cause sangrados.
Si lo que te molesta es la piel que cae sobre el párpado, las bolsas debajo de los ojos o ambas cosas, el primer paso es revisar qué está causando realmente ese cambio. En consulta podemos valorar tus párpados, la calidad de tus tejidos y explicarte qué opciones tienen sentido para tu caso.
Preguntas Frecuentes
¿Qué diferencia hay entre la blefaroplastia superior e inferior?
La superior se enfoca en retirar el exceso de piel pesada que cae sobre las pestañas (párpado de arriba). La inferior se centra en eliminar o reposicionar las bolsas de grasa que generan un aspecto de ojeras y cansancio (párpado de abajo).
¿Se puede hacer una blefaroplastia superior e inferior en la misma cirugía?
Sí, es un abordaje muy común y seguro. Si el paciente presenta tanto piel colgante arriba como bolsas abajo, realizar ambos procedimientos juntos permite armonizar toda la mirada y pasar por un único periodo de recuperación.
¿La cirugía de párpados cambia la forma del ojo?
Un procedimiento bien ejecutado busca refrescar la mirada respetando la anatomía original. El objetivo no es cambiar tus rasgos ni dejarte una mirada “estirada” o de asombro, sino devolver los tejidos a una posición descansada.
¿Quedan cicatrices muy visibles?
En el párpado superior, la incisión se diseña para quedar oculta dentro del pliegue natural del ojo. En el inferior, puede hacerse por dentro del párpado (sin cicatriz externa) o justo debajo de las pestañas. Con los cuidados adecuados y protección solar, estas líneas tienden a atenuarse de forma excelente con el tiempo.
¿La blefaroplastia quita las patas de gallo?
No. Las arrugas dinámicas que se forman al lado de los ojos al sonreír (patas de gallo) son causadas por la contracción muscular, no por exceso de piel o grasa. Suelen tratarse de forma complementaria con toxina botulínica.
¿Cuánto tiempo estaré inflamado o con moretones?
La respuesta varía en cada persona, pero habitualmente la inflamación principal y los moretones duran entre 7 y 10 días. Después de este tiempo, la apariencia suele ser lo suficientemente presentable para retomar actividades laborales tranquilas, aunque el proceso fino de desinflamación continúa por varias semanas.


