La mamoplastia de aumento es, sin duda, uno de los procedimientos que realizo con mayor frecuencia en mi práctica en Cancún. Sin embargo, noto que existe mucha información dispersa que a menudo confunde más de lo que ayuda. Como cirujano plástico, mi objetivo principal no es solo operar, sino educar. Quiero que cuando llegues a mi consultorio, tengas claridad sobre lo que este procedimiento implica para tu salud y tu cuerpo.
En este artículo, abordaré las inquietudes reales que escucho cada día en consulta, desde la elección del tamaño hasta la seguridad a largo plazo de los implantes.
¿Qué es la mamoplastia de aumento realmente?
Desde una perspectiva estrictamente médica, la mamoplastia de aumento es un procedimiento quirúrgico diseñado para mejorar el volumen y la forma de los senos. No obstante, en mi experiencia clínica, entiendo que para mis pacientes significa mucho más que eso. Es una decisión personal que suele estar ligada a la autoimagen, la recuperación de la forma tras la lactancia o simplemente el deseo de tener un contorno corporal más equilibrado.
Es fundamental comprender que esta cirugía no detiene el proceso de envejecimiento ni corrige caídas severas por sí sola (para eso existe la pexia mamaria), pero sí ofrece una transformación notable en la silueta.
Implantes vs. Transferencia de grasa: ¿Cuál es mejor opción?
Una pregunta frecuente que recibo es si es mejor el aumento con grasa propia o con implantes. La respuesta honesta es que depende de tus objetivos.
En mi práctica explico que la transferencia de grasa (lipofilling) ofrece un resultado muy natural y tacto suave, pero tiene limitaciones en cuanto al volumen que podemos lograr. Es ideal si buscas un aumento discreto. Por otro lado, si buscas una proyección mayor y un cambio de talla significativo, los implantes siguen siendo el estándar de oro. Durante nuestra valoración, evaluaré tu anatomía para recomendarte la ruta más segura.
Eligiendo el tamaño: ¿Qué talla es 350 cc?
Esta es quizá la duda más común y compleja de responder sin una valoración física: “¿Qué talla es 350 cc?”.
Debo ser muy claro contigo: los centímetros cúbicos (cc) son una medida de volumen, no de talla de copa. Un implante de 350 cc se verá completamente diferente en una paciente con tórax ancho y estatura alta que en una paciente petite con tórax estrecho.
En consulta, no nos guiamos por números aislados. Utilizo probadores y medidas antropométricas precisas para determinar qué volumen se adapta a tu estructura ósea y tejidos existentes. El objetivo es que el implante se integre a tu cuerpo, no que parezca un objeto ajeno a él.
Duración y seguridad: ¿Qué pasa con los implantes después de 10 años?
Existe un mito persistente sobre la caducidad de los implantes. Muchas pacientes me preguntan cuántos años dura un aumento de pecho o si deben cambiarlos exactamente a los 10 años.
La tecnología médica ha avanzado enormemente. Hoy en día, no existe una regla absoluta que obligue a cambiar los implantes cada década si estos se encuentran en buen estado. Sin embargo, ningún dispositivo médico es eterno ni dura para toda la vida sin supervisión.
Yo recomiendo a mis pacientes realizar revisiones periódicas (ecografías o resonancias) para monitorear la integridad del implante. Si después de 10 o 15 años el implante está intacto y tú estás feliz con la estética, no es obligatorio operarte de nuevo. El recambio se indica principalmente por ruptura, contractura capsular o deseo de cambio estético por parte de la paciente.
¿Qué tan riesgosa es la mamoplastia?
Como cualquier procedimiento quirúrgico, la mamoplastia de aumento conlleva riesgos inherentes que debemos discutir con transparencia. Estos pueden incluir cambios en la sensibilidad, infección o contractura capsular.
Sin embargo, cuando la cirugía se realiza en un entorno hospitalario certificado, por un cirujano plástico cualificado y siguiendo los protocolos de asepsia rigurosos, el perfil de seguridad es muy alto. Mi prioridad es minimizar estos riesgos mediante una planificación quirúrgica meticulosa y un seguimiento postoperatorio cercano.
Tu recuperación en Cancún
Realizarse este procedimiento en Cancún tiene ventajas particulares. El clima y el ritmo de la ciudad permiten un reposo más relajado, lejos del estrés habitual de las grandes urbes.
Para una recuperación óptima, indico:
- Reposo relativo los primeros días (no en cama absoluta, pero sin esfuerzos).
- Uso del brasier postoperatorio las 24 horas.
- Evitar la exposición directa al sol y al calor extremo durante las primeras semanas para evitar inflamación.
- No levantar objetos pesados ni realizar ejercicio intenso hasta que yo te dé el alta médica.
Muchas pacientes preguntan si los senos vuelven a la normalidad después de retirar los implantes. La piel tiene memoria, pero también sufre cambios. Si en el futuro decides retirarlos, es posible que la piel esté distendida, y podríamos necesitar procedimientos adicionales para readaptar el tejido. Es algo que siempre discutimos antes de la primera cirugía.
Valoración individual
No creo en las soluciones de “talla única”. Cada cuerpo tiene una historia y una anatomía única. Lo que funcionó para tu amiga puede no ser lo indicado para ti.
El costo de una mamoplastia de aumento varía precisamente por esta personalización: el tiempo quirúrgico, el tipo de implante seleccionado y las necesidades específicas de tu caso influyen en el presupuesto final. Dar un precio sin verte sería irresponsable de mi parte.
Mi compromiso es ofrecerte un resultado que te haga sentir cómoda y segura en tu propia piel, priorizando siempre tu salud.
Da el siguiente paso con seguridad
Si estás considerando una mamoplastia de aumento y buscas un enfoque profesional, ético y personalizado, me encantaría conocer tu caso. Ya sea que vivas aquí o planees viajar, podemos iniciar la conversación.
¿Todo listo para una valoración profesional?
- Agenda tu consulta presencial en Cancún.
- Solicita una valoración virtual si te encuentras fuera de la ciudad.
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